martes, 29 de abril de 2008

"Protégeme de mis amigos...

..que de mis enemigos ya me encargo yo".

Los mayores problemas que he enfrentado ultimamente han venido siempre por estar al lado de mis amigos. Hay que ver... toda la vida yendo de un lado a otro, arriesgando a veces, jugandome la vida y perdiendola alegremente... recuperando el ritmo vete a saber cómo... y al final han sido los amigos de toda la vida los que me han metido en problemas... Benditos problemas por otra parte, madera para hogueras amigas...

Mi madre quería que trabajara en la sucursal bancaria de la esquina, que me comprara el piso de enfrente del de ella y que encontrara una esposa con caderas anchas, buena cocinera y que le gustara "hacer el amor" pero nada de follar como conejos... creo que no dió ni una.

Cada uno tiene sus virtudes, sus caracteristicas... pero yo conozco a alguien especial:
Le llamaremos Augusto, por utilizar un nombre...
Este chico tiene una virtud, todo a su alrededor mejora con su sola presencia... es un extraño don, pero poco a poco sutilmente, consigue que todo vaya mejor.

Una vez conoció a una mujer. En escasos ocho meses de relación erotico-festiva, ella cambió de un trabajo aburrido y estancado a codirigir su propio negocio, que además se dedica a su mayor pasión, un deporte cualquiera.
Su vida dia a dia mejoraba. El humor apareció, se resolvieron problemas de papeles atrasados que le complicaban la vida... le mejoró el tono físico, le reafirmó el pecho, le enseñó a viajar por el mundo con la mente abierta y la sonrisa por tarjeta de presentación. Se reconcilió con su hermano, aprendió a tocar la guitarra (una pasión que tenia archivada hacía mucho)...

Por otra parte, la relación con Augusto funcionaba, había chispa, risas, sexo, amor... Ella estaba que moría por él y Augusto en ese tiempo era feliz, se sentía útil. Este era el lado brillante de la historia.

El lado oscuro de la historia es otro.
Augusto sabe que cada una de sus historias tiene un final, el mismo final. Los "beneficios" de su obra irán a parar a otro. El tiempo pasa y él se encamina a otra relación. Ya conoce la historia, alegria, desarrollo, florecimiento, ... elevará a la nueva pareja a una mejor situación , una vida más brillante, más acorde, pero él, al final se marchará.

Va dejando tras de si un reguero de amistades y amores correspondidos. Augusto disfruta de las maravillas de su don, de poder compartirlo, es su misión en la vida. Le amarga el final, pero se reconforta en que ella rehará su vida, al lado de alguien seguramente más adecuado que él.

Cuidado si te cruzas con Augusto!. Tiene un aspecto común, puede estar a tu lado o en el otro hemisferio... no tiene un perfil definido para sus "victimas", cualquiera que tenga interés para él puede ser su presa... puedes resistirte pero hasta ahora nadie se ha resistido a su embrujo...lucharás pero si él quiere te puede enganchar ya que es maestro con la droga más adictiva que existe, quizá su mejor arma, la Esperanza.

Yo a veces lo veo pasar, con su andar cansino, con sus pausas, con sus sonrisas y su mirada verdemar. Procuro mantenerme a distancia prudencial porque una dosis de Esperanza puede cambiarme la vida... a mi y a todos.

Algún dia pondré sus palabras aqui...
y (editando) otro dia, por inspiración de una musa, la versión subida de tono.

6 comentarios:

towanda dijo...

Conozco a una chica pelirroja que se parece a Augusto...
Y digo que se parece, porque ella también posee ese don del encantamiento, de crear, sin saber como, cierta magia a su alrededor. Es una mujer de aire y aunque no es fácil definir esa cualidad, voy a intentarlo... El aire es transparente, es mutable, es etéreo, renueva tu alma, refresca tu espíritu, puede ser brisa suave o huracán impetuoso, pero casi nunca te va dejar indiferente. Lo mejor y lo peor de una mujer de aire es que no es capaz de arraigar sus raíces, no por demasiado tiempo... Así que como Augusto, va dejando dulces huellas de su paso, moviendo sus rizos al viento, cada vez que regresa de su cielo para hacerte volar con sus alas ...
Hace tan sólo unos días, esa chica pelirroja salió de su casa al encuentro de un muchachito que había conocido en una web de amistades. Poco sabía de él, apenas habían chateado unos días , habían visto algunas fotos , pero que carajo... un café nunca es peligroso y seguro que resultaba bien curioso poner al mismo tiempo imagen, voz y movimiento a la cara risueña de un hombre que hasta el momento no era más que un “amigo virtual”. El sitio del encuentro era especial... frente a la casa Batlló, en Barcelona, a las 7 de la tarde, de una tarde cualquiera.
Pero a las 7 y 10m él no había aparecido...¿Acaso no vendrá?, ¿Se habrá olvidado? ¿Es que no existen móviles, ni sms, ni “caballeros” que avisen de un posible incidente en el siglo 21? Las preguntas rondaban por su rizada cabeza mientras contemplaba las cerámicas multicolores de la fachada. Paso el tiempo suficiente, para hacerle una foto a una pareja de turistas, para repasar la agenda de la próxima semana, para mirar con intriga a todos los tipos sospechosos de ser él que pasaban también mirándola a ella. Mejor te sientas en un banco... 5 m más, solo 5m más, pensó ella...Entonces sonó el móvil... lo siento chica... no voy a poder llegar, ahora salgo del trabajo y estoy a media hora de Barcelona... tal vez mañana, mañana si podría....¿cómo lo tienes tú mañana por la tarde?. ¿Mañana?... pues yo mañana no puedo, pero tal vez sí en la próxima vida...
A veces se puede romper la magia, incluso antes de que empiece. Sólo basta un gesto... Ella se marchó pensando que esperar algo de alguien como él, era como pedirle nabos en vez de flores a la primavera y que la tarde era maravillosa y se compró unas sandalias nuevas y bajó las ramblas caminando moviendo los rizos al viento.
Y yo, tras leer tu historia.... me quedé pensando si no sería Augusto, que por una vez en su vida tuvo miedo de ser él el “encantado” y decidió por si acaso dar plantón a la chica pelirroja...

joan antoni dijo...

Las dos historias me han parecido muy bonitas y muy bien narradas por cierto.
Es verdad, no hay mucha gente así, pero la hay.
Gente que su sola presencia te tranquiliza, te relaja, hace que por unos momentos, en esa ocasión, todo sea menos grave, o al menos da la sensación que esa persona te va a dar la solución.
Yo digo que son gente que transmiten energía positiva. Y algo debe haber, por que también los hay que transmiten energía negativa, y también se les nota llegar.
Es cuestión de disfrutar del momento cuando te encuentras con uno de ellos.
Que la vida es muy corta.

Bruma dijo...

Vaya dos historias más buenas. No me había dado cuenta de esta de los comentarios.

Una pena no fuéramos todos un poco Augustos/as y consiguiéramos hacer el mundo de los demás más agradable.

Buen Bodeguero dijo...

Towanda,
seria dificil juntar a ambos...
cuando lo vea pasar, ya le avisaré de esa pelirroja...

pero de todos modos, la magia sobre todo es creer en ella... Quizá fue una mala decisión, un poco precipitado, espero que las sandalias no le lleven tan lejos como para no coincidir...

towanda dijo...

Hola buen bodeguero,
Creo que tienes mucha razón...después de todo a lo mejor esa muchacha no es tan pelirroja como él quisiera, ni él tan “encantador” como ella se imaginaba...pero uno nunca sabe lo que pasa por cabezas ajenas... así que mejor que los dejemos en manos del destino.
En estos casos la magia, lo mismo que en el amor y en la amistad, sigue siendo cosa de dos y también es verdad que, a menudo, la curiosidad puede más que la sensatez... así que no descartemos posibilidades antes de que ellos mismos las sugieran...
A propósito de magia... sigue escribiendo bodeguero y persiste, no desfallezcas porque tienes garra, o mejor dicho, “duende” como decía Lorca.

Buen Bodeguero dijo...

Esto del blog tiene mucho de travestismo... y eso que solo tengo este blog y este nick... que los hay que los tienen de 3 en 3 o más... o se los mantienen a amigos/as...

gracias por reconducir la historia... y me haceis sonrojar con los halagos...